Slide 1
Slide 2
Slide 3

El lavado de la culpa (I)

Las mentiras
son franjas fosforescentes
saliendo de las bocas.

Los cuerpos se inclinan
ante un altar
de miedo;
la excusa es un lago
caliente que sonríe.

Blancos, amarillos
y sin dientes,
se sientan a esperar
sentencia.

Un control remoto
dirige miradas
a un falso cielo;
se cree puente
pero es techo
pesado.

El río en el canal del centro
se parte en millones,
y sus pedazos corren
a ambos lados;
cada parte
tiene forma de puerta abierta,
y es por allí que entran
los exagerados colores.

Regresar